La escasez en ciertas materias primas y los problemas de oferta y demanda ocasionados por la pandemia, podrían dar como resultado el incremento de productos falsificados, por lo que se sugiere adoptar medidas como la serialización y trazabilidad para proteger a las marcas.
Los productos falsificados se pueden dividir en dos clases:
- Engañosos: son muy similares a los productos auténticos, tanto en imagen exterior (empaque) como en precio, y suele ser difícil distinguirlos.
- No engañosos: se distinguen claramente por su precio, calidad y el lugar donde se venden.